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Elecciones en Bulgaria: victoria pírrica de los conservadores

El pasado 12 de mayo Bulgaria conseguía un hito en su corta historia democrática, por primera vez el partido en el gobierno conseguía de nuevo ganar unas elecciones de forma consecutiva, lo que hasta ahora no había pasado en el país balcánico. Pero está histórica victoria ha tenido su reverso negativo, los conservadores, que gobernaban el país desde 2009, han conseguido de nuevo ser la fuerza más votada pero con un porcentaje insuficiente, y sus principales rivales, el Partido Socialista Búlgaro (BSP, socialdemócrata, social liberal) podrían formar gobierno en coalición con otras fuerzas. Pese a la victoria electoral, Boyko Borisov, líder de los conservadores de Ciudadanos por el Desarrollo Europeo de Bulgaria (GERB conservador) primer ministro desde 2009, tiene pocas posibilidades de volver a dirigir el poder ejecutivo del país.

Boyko Borisov

Boyko Borisov

La historia del GERB es la historia de Boyko Borisov. Bulgaria, acostumbrada al surgimiento y hundimiento de partidos políticos, sobre todo en la derecha, acogió con una calurosa bienvenida electoral al GERB, fundado por Borisov. Previamente Borisov había sido conocido como luchador, guardaespaldas y policía (además de miembro del Partido Comunista durante la dictadura) pero sobre todo por ser alcalde de la capital, Sofia, entre 2005 y 2009 por el Movimiento Nacional Simeón II (NDSV liberal), por entonces principal partido del centro-derecha búlgaro y que posteriomente desapareció. En 2006, aprovechando el hundimiento del NDSV, que en las generales de 2005 había bajado del 42,7% de los votos al 19,9%, Borisov fundó su propio partido, el GERB, que pronto se colocó por delante en las encuestas por la impopularidad del gobierno socialista y la incapacidad del NDSV de recuperar el espacio perdido. La primer prueba de fuego fueron las europeas de 2009 cuando el GERB se estrenó con una suave victoria logrando el 24,4% de los votos frente al 18,5% del BSP (o el 8% del NDSV) convirtiéndose claramente en la alternativa de centro-derecha al gobierno socialista en el poder desde 2005.

GERB

GERB

El éxito definitivo del GERB y su entrada en todas las instituciones políticas del país se dió entre 2009, fecha de las elecciones legislativas, y 2011, fecha de las presidenciales. En 2009 el GERB se estrenaba en las generales con una apabullante victoria, el 39,7% de los votos y 117 escaños frente al 17,7% y 40 escaños del BSP del por entonces primer ministro socialista Sergei Stanishev. A pocos escaños de la mayoría absoluta, Borisov gobernaría desde entonces en solitario. En 2011 el candidato conservador, Rosen Plevneliev, ministro con Borisov, conseguía la victoria en las elecciones presidenciales con el 52,6% de los votos frente al 47,4% del candidato del BSP. Desde 2011 tanto el Primer Ministro como el Presidente pertenecerían al GERB.

Como lleva ocurriendo en todo el continente europeo, la crisis económica se ha ido trasladando a la política y Bulgaria no ha sido la excepción. Si fue la crisis la que alzó al poder a Borisov (cuando ganó las elecciones en 2009 la economía había decrecido un 5,5%), también ha sido la culpable de su creciente impopularidad. Firme defensor de la austeridad presupuestaria, sus recortes en el gasto público han llevado al país a conseguir un déficit del 0,5% pero también a duplicar la tasa del paro desde 2009 hasta el 12% actual. La mala situación económica, acompañada de las acusaciones de corrupción que vinculan directamente al primer ministro con organizaciones criminales y el deterioro de la situación de los medios de comunicación y la falta de transparencia, han creado un caldo de cultivo que acabó por estallar en enero.

La mecha que acabó por prender el fuego del descontento social y comenzar un auténtico estallido social fue el aumento del precio de la electricidad, empeorando todavía más la situación económica de miles de familias búlgaras. Las protestas acabaron por evolucionar hacia un movimiento de contestación contra el régimen no sólo del gobierno sino de toda la clase política, a la que se acusaba de corrupción e ineficacia a la hora de atajar las consecuencias de la crisis. Borisov, ante la cercanía de las elecciones y una posible derrota, dimitió y las adelantó con el fin de mitigar las consecuencias del estallido social sobre sus resultados electorales. Borisov de esta manera daba la imagen de político no aferrado al poder, adelantaba unas elecciones que de otra manera podía perder, pero además seguía manteniendo el control sobre el gobierno ya que el nuevo primer ministro tecnócrata, Marin Raykov, gobernaba gracias al apoyo de la mayoría parlamentaria del GERB.

BSP

BSP

Durante la campaña el GERB y su candidato, Borisov, siguieron defendiendo el rigor fiscal y el control sobre el déficit. Los socialistas del BSP en cambio, dejando de lado la línea moderada que hasta entonces habían mantenido, llevaron a cabo una campaña más cercana al electorado de izquierdas, defendiendo el aumento del salario mínimo, un aumento del gasto público y una reforma fiscal consistente en eliminar el impuesto único aprobado por ellos mismos durante el gobierno de Stanishev, pasando a defender la exención fiscal a aquellos que ganaran menos que el salario mínimo y aumentando los impuestos a los más ricos. El candidato socialista era el propio Stanishev ex primer ministro entre 2005 y 2009.  Los socialistas también han hecho campaña a favor de la lucha contra la corrupción para atraer votos del movimiento de protesta ciudadana, pero están bastante desprestigiados por ser vistos como parte del problema y por su muy moderada labor de oposición durante los últimos años.

MRF

MRF

Tras el GERB y el BSP las encuestas situaban a una serie de pequeños partidos que podrían ser vitales a la hora de formar gobierno debido a la poca diferencia en intención de voto entre conservadores y socialistas, siempre y cuando superasen la barrera electoral del 4%. El MRF (Movimiento de los Derechos y la Libertad) ha sido tradicionalmente la tercera fuerza política búlgara y representa los intereses de la minoría turca en el país (cerca del 9% de la población). Durante los últimos 15 años no ha bajado del 7% de los votos y en 2009 consiguió un histórico 14%. El MRF situado ideológicamente en el centro ha sido un aliado histórico del BSP con quien gobernó entre 2005 y 2009 y sus relaciones con el GERB han sido malas. Otra fuerza política en ascenso en las encuestas eran los ultranacionalistas de Ataka; tuvieron su época dorada durante la década de los 2000 gracias al 9,4% de los votos en las legislativas de 2005 y el 24,1% en las presidenciales de 2006. Su connivencia inicial con el gobierno de Borisov a partir del 2009 les hundió en las encuestas por debajo del 3%. Pero se han ido recuperando gracias a su discurso curiosamente izquierdista, pese a ser de extrema derecha, que les ha colocado como el partido que más se ha beneficiado del movimiento de protesta. Alguna de las medidas defendidas en la campaña por Ataka han sido el aumento del salario mínimo, la eliminación del impuesto único hacia un sistema progresivo y la nacionalización de la industria eléctrica.

El ascenso del GERB ha marginado a otros partidos políticos conservadores que han quedado apartados de la vida política búlgara. La Unión de Fuerzas Democráticas (SDS conservadores) quinta fuerza política en 2009 y la también conservadora Orden Ley y Justicia (RZS 6ª fuerza en 2009) no alcanzaban el 4% según las encuestas a pesar de sí conseguirlo en las elecciones de 2009. La explicación se basa el parte por el seguidismo de estas fuerzas políticas al gobierno del GERB. El único partido capaz de alcanzar la barrera según los sondeos era Bulgaria para los Ciudadanos (BCM), partido liberal fundado por la eurodiputada del NDSV y primera comisaria europea búlgara Meglena Kuneva. Su campaña giró en torno al control presupuestario y la liberalización económica, siendo realmente la única alternativa de centro-derecha al GERB.

Ataka

El primer dato llamativo de los resultados de las elecciones es el importante descenso de la participación, que baja del 60,2% de 2009 al 51,3%. Como ya contábamos al inicio, por primera vez un partido en el gobierno volvía a ganar las elecciones aunque por un escaso margen. El GERB consigue el 30,5% de los votos, bajando 9,2 puntos con respecto a 2009 y perdiendo 600 mil votos del casi millon 700 mil de las últimas elecciones. El BSP sube tan sólo 200 mil votos pero debido a la baja participación y al descenso del GERB esto les supone pasar del 17,7% de 2009 al 26,6% recortando la distancia con los conservadores de 22 puntos a 3.  El MRF también pierde un significativo tercio de sus votos aunque porcentualmente la bajada es menor; del 14% al 11,3%. Por último Ataka pasa del 9,4% al 7,3% perdiendo una parte importante de sus votos aunque mejorando con respecto a lo que señalaba las encuestas pocos meses atrás. El MRF y Ataka a pesar de que pierden en % de votos recuperan peso político al fragmentarse el espectro político parlamentario y perder el GERB la mayoría. De las 4 fuerzas que consiguen entrar en el parlamento tan sólo los socialistas consiguen subir en votos y muy ligeramente. El reparto de escaños es el siguiente: GERB 97 (-20), BSP 84 (+44), MRF 36 (-1), Ataka 23 (+2).

El resto de fuerzas que competían en las elecciones no consiguen superar la barrera del 4%. La Unión de Fuerzas Democráticas baja del 6,8% de 2009 al 1,4% y Ley, Orden y Justicia del 4,1% al 1,7%, perdiendo los 15 y 10 escaños que desde 2009 tenían respectivamente cada fuerza política. Cerca de entrar en el parlamento se han quedado el nuevo partido nacionalista Frente Nacional para la Salvación de Bulgaria (NFSB) con el 3,7% y el ya mencionado Bulgaria para los Ciudadanos con el 3,3%. Los Demócratas por una Bulgaria Fuerte (DSB conservadores) escisión del SDS, consiguen el 2,9%.

Sergey Stanishev

Sergey Stanishev

Estos resultados hacen muy difícil la tarea de formación de un gobierno estable. El GERB ha ganado pero está muy lejos de la mayoría absoluta (tan sólo tiene 97 de los 121 necesarios). El MRF y Ataka se han negado continuamente a formar gobierno con el GERB. Un gobierno en minoría de los conservadores podría ser una realidad pero de muy corta duración ya que necesitaría al menos 23 apoyos entre los diputados de la oposición para seguir adelante. Una gran coalición entre GERB y el BSP también sería difícil ya que existe una importante rivalidad entre las dos fuerzas políticas principales que se ha visto intensificada durante la campaña electoral. Por último, la opción que cobra más fuerza es una coalición entre el BSP y su tradicional aliado el MRF, que sumaría 120 escaños (a 1 de la mayoría) con el apoyo explícito o implícito de los nacionalistas de Ataka, que pese a ser de extrema derecha defienden una agenda económica similar a la de los socialistas. El apoyo de Ataka puede ser muy corto en el tiempo ya que es un partido claramente enemistado con el MRF. Debido a la fragilidad política de Bulgaria, una coalición entre el BSP y el MRF podría seguir adelante con apoyos puntuales de tránsfugas o versos sueltos de la oposición. Stanishev es por tanto el próximo primer ministro más probable y por ello Borisov ha pedido una repetición de las elecciones, aduciendo un presunto fraude electoral de la oposición.

2013-bulgaria-legislative

Participación 51,3%

Nº Escaños 2013

Nº Escaños 2009

% Votos 2013

% Votos 2009

Nº Votos 2013

Nº Votos 2009

GERB

97

116

30,5%

39,7%

1.081.605

1.678.583

BSP

84

40

26,6%

17,7%

942.541

748.114

MRF

36

38

11,3%

14,0%

400.466

592.381

Ataka

23

21

7,3%

9,4%

258.481

395.707

NFSB

0

.

3,7%

.

131.169

.

BCM

0

.

3,3%

.

115.190

.

DSB

0

5

2,9%

SDS

103.638

SDS

RZS

0

10

1,7%

4,1%

59.145

174.570

SDS

0

10

1,4%

6,8%

48.681

285.671

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