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La reforma electoral propuesta por el PSPV volvería a dar la mayoría absoluta al PP en la Comunidad Valenciana

Ayer 3 de abril el líder del Partido Socialista del País Valencià (PSPV) Ximo Puig, presentaba una propuesta de reforma electoral que consistía en eliminar las circunscripciones provinciales y sustituirlas por un sistema que combine circunscripción única (para la mitad de los 99 diputados de las Cortes Valencianas) y circunscripciones comarcales para la otra mitad. Como veremos en este análisis esta reforma beneficiaría al PP y perjudicaría al resto de fuerzas políticas, sobre todo a los pequeños partidos que están en pleno crecimiento según las encuestas.

Para los ajenos a la política valenciana o española, la Comunidad Valenciana o Pais Valencià es una de las 17 Comunidades Autónomas (entidades cuasi federales) en las que está dividido el Estado Español. La Comunidad Valenciana es la cuarta con más población ( más de 5 millones de habitantes) y tiene su propio idioma, el valenciano, variante geográfica del catalán. En lo político desde 1995 ha estado gobernada por el Partido Popular (PP), principal partido de la derecha española, que ha tenido en esta comunidad uno de sus principales caladeros de votos. Durante más de 15 años el PP ha sido un partido casi hegemónico en la Comunidad Valenciana, cosechando mayoría absoluta tras mayoría absoluta. Una economía basada en las construcción y el turismo (y la especulación surgida de estas actividades) acompañada por una política de grandes obras (Ciudad de la Luz, Ciudad de las Artes y las Ciencias, Terra Mitica, Puerto de Valencia…) sedujeron durante años a cientos de miles de valencianos. Durante años la Comunidad Valenciana fue utilizada por el PP como ejemplo del progreso económico.

Con el estallido de la crisis y en paralelo el surgimiento de numerosos casos de corrupción que afectaban a la élite política y empresarial de la Comunidad, se ha dado la vuelta a la situación política. El PP, azotado por la corrupción (un 20% de sus diputados en las Cortes están imputados en algún caso de corrupción) y por la pésima situación económica (28% de desempleo, 3,45% de déficit) ha visto cómo su intención de voto se ha hundido en las encuestas. El Partido Socialista (PSPV en la Comunidad Valenciana) ha visto como ese descontento con el PP no se ha trasladado a un aumento de su intención de voto sino que esta incluso baja. Los grandes beneficiados electoralmente de esta situación son tres partidos que hasta ahora habían jugado un papel menor en la política valenciana: Compromís (ecosocialismo, valencianismo), Izquierda Unida (izquierda, comunismo) y Unión, Progreso y Democracia (social liberalismo, centralismo).

El anuncio del PSPV de optar por un modelo electoral parecido al alemán en la Comunidad Valenciana (eliminar circunscripción provincial por un modelo 50% circunscripción única 50% circunscripciones comarcales) sorprende ya que según cualquier cálculo volvería a dar la mayoría absoluta al PP a pesar de que baje más de 15 puntos en intención de voto. Esto se explica muy fácilmente: el Pais Valencià está dividido en 34 comarcas, si dividimos 49 escaños entre las 34 comarcas dejando un escaño por comarca como mínimo, nos encontramos con que esos 34 escaños irán con toda seguridad al PP, ya que al ser el partido más votado (pese a la gran bajada en intención de voto) le garantiza ganar en todas las comarcas que sólo elijan un escaño, que serían la gran mayoría. Vamos a explicarlo más detenidamente. Para la comparación utilizaremos los datos de las elecciones de 2011 y la encuesta publicada por El País en octubre.

PP PSOE-PSPV COMPROMÍS IU UPyD
% 2011 50,67% 28,75% 7,37% 6,05% 2,55%
Escaños 2011 55 33 6 5 0
% Enc El País 34,20% 19,90% 13,60% 11,50% 7,10%
Esc Enc El País 42 25 13 13 6

Si comparamos ambas fuentes obtenemos el siguiente saldo: PP (-16,47%) PSOE-PSPV (-8,85%),  Compromís (+ 6,23%), IU (+5,45%), UPyD (+4,55%). Siguiendo el modelo del PSPV la mitad de los escaños se elegirían por una circunscripción única y la otra mitad por circunscripciones comarcales. Pongamos que se eligen 50 escaños por circunscripción única y 49 por comarcales. Empezando por la circunscripción única, aplicando los porcentajes de intención de voto que muestra la encuesta de El País el reparto sería el siguiente (según formula D’Hondt): PP 20, PSOE 12, Compromís 8, IU 6 y UPyD 4. La distorsión viene en la segunda parte, las circunscripciones comarcales.

Tenemos que distribuir 49 escaños entre 34 comarcas, si repartimos un escaños por comarca nos quedamos con 15 escaños todavía por repartir. Estos 15 escaños son repartidos según la población. El resultado final es que la gran mayoría de comarcas (28) son uninominales, es decir, sólo eligen a un diputado, las otras 6 eligen varios (Alacantí 4, Baix Segura 3, Baix Vinalopó 2, Horta Oest 3, Plana Alta 2, València 7). La segunda parte es proyectar sobre los resultados de las elecciones de 2011 en cada comarca el saldo que hemos mencionado antes: PP (-16,47%) PSOE-PSPV (-8,85%),  Compromís (+ 6,23%), IU (+5,45%), UPyD (+4,55%) y repartir los escaños de cada comarca según este resultado. Por supuesto en una situación real podría haber importantes cambios en comarcas específicas, pero al final serían pequeñas variaciones que como veréis no alteraría demasiado el contundente resultado. El resultado de este reparto sería el siguiente: PP 39 escaños, PSOE 7, IU 2, Compromís 1. ¿Cómo se explica que con una intención del 34% el PP conseguiría 39 de los 49 escaños comarcales? Muy sencillo, a pesar de que el PP tiene una intención de voto muy baja (si comparamos con 2011), el PSOE-PSPV está muy lejos de alcanzarle, en parte por la dispersión del voto de izquierda entre varias formaciones políticas. En circunscripciones pequeñas esto favorece mucho al partido que está en primer lugar, por no decir en las circunscripciones uninominales, donde sea cual sea el porcentaje del partido en cabeza, gana el escaño. En la situación actual el PP sin duda sería el partido más votado en la mayoría de circunscripciones, lo que le otorgaría de forma automática los 28 escaños uninominales de los 49 escaños elegidos por circunscripciones comarcales. ¿Cuál sería el resultado final?

Circ. única

Circ. comarcales

Total

% voto

PP

20

39

59

34,20%

PSOE

12

7

19

19,90%

Compromís

8

1

9

13,60%

IU

6

2

8

11,50%

UPyD

4

0

4

7,10%

Con un 34,2% de los votos el PP volvería a obtener mayoría absoluta, incluso aumentan en 4 escaños los resultados de 2011 cuando obtuvo el 50,7% de los votos. El resto de partidos se vería penalizado con este sistema si lo comparamos con el sistema electoral actual ( y con los resultados de la encuesta de El País): PSOE (-6 escaños), Compromís (-4), IU (-5), UPyD (-2). Por supuesto el análisis no es 100% completo, son proyecciones, pero el resultado final sería muy parecido al aquí presentado por un dato claro: en una zona donde hay un partido claramente por delante del segundo, que es lo que ocurre ahora en la Comunidad Valenciana, las circunscripciones pequeñas o uninominales favorecerán de forma exagerada al partido con más votos, independientemente de su porcentaje de voto. Si en las elecciones de 2011 se hubiese utilizado el sistema electoral presentado por el PSPV el resultado hubiese sido el siguiente: PP 69, PSPV-PSOE 23, Compromís 4, IU 3

Para acabar cabría preguntarse que gana el PSOE-PSPV planteando una reforma que le perjudicaría enormemente aparentemente. La principal explicación posible es la del voto útil; durante los últimos años el PSOE-PSPV ha sufrido una importante sangría de votos hacia otras formaciones políticas a su izquierda como Compromís o IU. Son votantes socialistas que han pasado a votar a formaciones más izquierdistas o novedosas. A pesar de ello el PSOE-PSPV sigue siendo el segundo partido en la Comunidad Valenciana, y la fuerza política del centro-izquierda más visible. Mediante la institución de un sistema de circunscripciones comarcales el PSOE-PSPV puede estar buscando jugar la baza del voto útil: el votante de izquierda, ante la posible victoria del PP en su comarca, hace “piña” y mediante el voto útil apoya al candidato de izquierda que más probabilidad tiene de ganar, que sería en la mayoría de casos del PSOE. Esta estrategia podría atraer mediante el voto útil a buena parte del electorado socialista que ahora se decanta por IU y Compromís, sobre todo en las comarcas uninominales donde sólo se elige un escaño.

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